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ITALY ITALY GUIDE
Guía de todo lo mejor del país
 
El mejor helado de Roma
 
“Hacer un helado bueno es como ganar un premio a la lotería. Tienes que acertar la combinación exacta de sabores y ahí es donde interviene el gusto personal,” comentan los hermanos Alongi, que nacieron y se criaron en el Alto Adigio, región del norte de Italia. Uno iba para doctor y el otro, para abogado. En lugar de eso, acabaron elaborando el mejor helado de Roma. Ellos mismos producen personalmente el famoso helado de San Crispino en sus locales de Via della Panetteria y de Via Acaia. Hijos de madre austríaca y de padre siciliano, Pasquale y Peppino Alongi se llevaron a Roma la disciplina estricta centroeuropea de la metodología mezclada con la rica fantasía del sur.
El resultado de todo ello es un producto de calidad suprema. No utilizan aditivos, ni químicos ni naturales siquiera. La conservación queda confiada exclusivamente al frío. El emulsionante que usan es la yema de huevo. No reparan en gastos para dar con las mejores materias primas, ya que la calidad es lo primero. Las fresas silvestres, los pomelos rosa, los melones y las grosellas negras proceden de la frutería Crescenzi, una de las más prestigiosas de la ciudad, que presume de tener siempre frutas seleccionadas de primera calidad. Los pistachos, por ejemplo, llegan directamente de Bronte, una pequeña ciudad situada en las laderas del Etna (Sicilia); las avellanas son de la región de Langhe (Piamonte); el sambayón se prepara con Marsala De Bartoli, de 30 años. la crema todavía se bate de forma mecánica. Su especialidad es el helado de “San Crispino”, preparado con miel de madroño procedente de una reserva sarda del Fondo Mundial para la Protección de la Naturaleza. Y para los que quieran probar un helado de café verdaderamente bueno, para este sabor sólo utilizan el de la marca Blue Mountain, un café de un solo grano, procedente de Jamaica y de calidad extraordinaria.

- n. 3 2000 -
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