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IL CORRIERE DELLA SERA
 
Los templos del helado romano
 

por Stefano Bonilli

Empecemos por el número uno actual, la mejor heladería de Roma y alrededores: Il Gelato di San Crispino. El local, abierto recientemente, se encuentra situado por la zona de piazza Zama y lo dirigen dos hermanos de Merano. Son los mejores, por haber sabido unir a la fantasía unas materias primas fresquísimas de temporada, por usar recetas perfectas, por tener unas ganas enormes de experimentar y por servir un helado que a nivel de calidad no tiene ningún tipo de rival. Pues bien, allí les están esperando la nata, la crema y el chocolate... pero, desde luego, no van a hacer todo ese camino para perderse la crema al ron Clement de La Martinica, el sabor a fresa (con fresitas silvestres de Campania), el sabor a piña... Y hasta aquí, todos hacen bastante bien las cosas. Pero si a esto le añadimos el hecho de que el fruto siempre tiene la madurez adecuada y llega de la Costa de Marfil, entonces se darán cuenta de que estamos hablando de una heladería especial, por no hablar del sambayón al vino marsala, en este caso, de las bodegas De Bartoli, reserva de 1972.

- 11 de julio de 1993 -

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