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THE NEW YORK TIMES
 
ROMA – Por Maureen B. Fant

Los romanos solían discutir cuál era la mejor heladería de la ciudad, entre la docena existente, aproximadamente. Pero desde 1993, lo que se discute es el segundo puesto. Todos los que no saben que Il Gelato di San Crispino tiene el helado supremo es porque todavía no lo ha probado.
Los fundadores y gerentes son del Alto Adigio, región situada al norte del país. Su local es la simplicidad y la limpieza personificadas y consta únicamente de un mostrador y de un espacio en el que estar de pie. El servicio es paciente y se atiende por números.
El sabor que le da nombre a la heladería, el “helado de San Crispino” es una especie de crema, el tipo de helado italiano blanco básico, al que, con gran acierto, se le añade miel. El aspecto del sambayón es parecido al de la yema fresca y su sabor es el de un vino Marsala bueno – precisamente dos ingredientes de su receta.
Los sabores a frutas, que son prácticamente tan densos y aterciopelados como las cremas, saben a esencia pura de fruta sin dejar ningún tipo de saborcillo acuoso. Después de probar algunos bocados de helado de pera, uno empieza a preguntarse si de verdad ha probado alguna vez una pera. Por lo que se refiere al pomelo rosa, imagínense únicamente la dulzura de la fruta perfecta, sin ningún tipo de sabor amargo.
Todos los sabores se elaboran partiéndose de cero y siempre hay de 15 a 20 entre los que elegir. Se puede escoger por colores: la “nocciola” (avellana) parece vainilla, el pistacho parece barro. Como los cucuruchos se consideran poco higiénicos, el helado se sirve en tarrinas de papel (su precio varía entre 1,40 y 6 dólares, aproximadamente) o se envasa en tarrinas de espuma de estireno para llevar.
San Crispino se encuentra en un barrio residencial próximo a las murallas aurelianas del siglo III y puede llegarse hasta allí dando un agradable paseo desde la zona del Coliseo o desde la Basílica de San Giovanni. Y en Roma es más tradicional comerse un helado andando por la calle que sentados a una mesa.

-12 de mayo de 1996 -

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