S. Crispino

 

 

Brumby
El helado de San Crispín en envases monodosis de 70 gramos

El envase está formado por una película de polipropileno para alimentos que hace que el producto tenga la forma de una salchicha. Se trata del envase ideal para la defensa de la calidad de nuestro producto, ya que de este modo puede utilizarse en restaurantes, bares y, en general, en establecimientos comerciales que cuenten con personal que no esté especializado y que, por este motivo, esté poco atento a respetar algunas precauciones. El tipo de envase que ha sido creado se conjuga con eficacia con la elaboración artesanal ya que el producto llega hasta el final del proceso de producción y, antes de proceder a envasarlo, se encuentra ya en estado sólido: condición ésta que resulta esencial para que se mantenga la calidad. Llegado este momento una máquina envasadora, que ha sido enfriada a la misma temperatura del helado, empuja el producto dentro de un tubo de polipropileno para alimentos y lo corta en porciones de 70 gramos cada una, que se conservan a - 40°C.

Como se conserva
Conservar a una temperatura que no sea superior a los ­23°C efectivos ya desde el momento en el que se entrega. ¡Ello es posible utilizando cualquier tipo de congelador que sea bueno!

Como se abre
Hay que extraer la porción de helado del envoltorio que la protege inmediatamente después de haberla sacado del congelador, para evitar que el producto se reblandezca y se quede pegado a la película. Cortar los dos extremos con un cuchillo de sierra y efectuar un corte longitudinal.



Como se sirve
Antes de servir el Brumby (en un vaso para preparar un sorbete, en una taza o en un plato para prepararlo de otro modo), se necesita dejar ablandar el producto porque el frío intenso, indispensable para una perfecta conservación pero enemigo de la degustación, ¡reduce muchos de los sabores más delicados hasta el punto de suprimirlos!
¡De este modo el cliente podrá degustar un postre extraordinario!


Al contrario de lo que se aconseja para presentarlo en la mesa, para poder consumir el Brumby como un cono, en el vasito de plástico especial, el helado se sirve apenas haya sido retirado del congelador, cuando se encuentra todavía en estado sólido, y se degusta directamente para permitir una distribución lenta de los sabores en la boca.

Las ventajas

1 ­ Higiene por lo que respecta a la conservación del producto en el congelador.
2 ­ No permite el desarrollo del proceso de oxidación del producto: el helado no entra en contacto con el aire porque esta protegido por la película de polipropileno (las ventajas organolépticas son grandes).
3 ­ Facilidad de uso y prevención del deterioro: no teniendo que extraer la porción de un recipiente mayor que hay que sacar del congelador, ¡se puede evitar el relativo shock térmico que experimenta todo el producto cada vez que la operación se repite!
4 ­ Ausencia de pérdida de producto: la porción monodosis se extrae del envoltorio apenas se haya sacado del congelador: por lo tanto está todavía compacta y no quedan residuos de helado pegados a la película.
5 ­ Fácil de colocar en el congelador: una caja de Brumby de 15 unidades mide 21,5 x 12,5 x 10,5 cm.

 

e-mail: info@ilgelatodisancrispino.com
fax: +39 06 7008873
 
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