S. Crispino
   
 
  Tal y como sucede en algunas ocasiones, nuestra empresa nació a raíz del planteamiento de un reto: ¿Sigue siendo posible y rentable todavía elaborar helados respetando las siguientes normas y haciendo realidad los siguientes objetivos?


 

- Utilizar exclusivamente materias primas de calidad excelente, con independencia de su coste.

- Excluir el uso de sustancias conservantes artificiales, emulsionantes químicos, alimentos congelados y otros tipos de preparados…

- Garantizar verdaderamente la cadena del frío desde la producción hasta el consumo.
Eliminar el producto antes de que llegue al mostrador siempre que se produzcan errores, susceptibles de manifestarse durante el proceso de elaboración, por mínimos que sean y aunque sólo puedan detectarlos los expertos, pero que puedan afectar incluso mínimamente a la exquisitez del resultado final.

   

- Experimentar constantemente, investigando siempre combinaciones nuevas y volviendo a analizar las propuestas de las recetas antiguas, adaptándolas al gusto moderno y analizando lo que pueden aportarnos algunos ingredientes ya olvidados hoy en día. (como sucede con nuestra crema a la miel, el helado de San Crispino, que refleja una receta famosa de Buontalenti.)

- Ofrecerle a los clientes un producto de consumo inmediato y que también pueda conservarse perfectamente durante mucho tiempo únicamente con ayuda de la temperatura baja.

- Conquistar a un público de personas que entiende y tiene un gusto exquisito que les permite apreciar los matices de los sabores y los olores que se obtienen cuando se siguen dichos criterios.

- Conseguir que el trabajo manual, insustituible en determinadas operaciones, sea compatible con un precio asequible, que, no obstante, tendrá que ser por fuerza superior a la media.

- Conseguir oponerse eficazmente a la estandarización predominante de los sabores, mediante la reeducación del gusto de lo genuino.

El éxito que ha obtenido en un período relativamente breve de tiempo Il Gelato di San Crispino entre el público y la opinión de la crítica, confirma que este reto ha sido superado. La satisfacción es todavía mayor si tenemos en cuenta que la historia de la empresa comienza poco antes de la inauguración del primer local-laboratorio situado en San Giovanni in Laterano, un barrio de las afueras de Roma
.

 
   

 

info@ilgelatodisancrispino.com

inicio